Día… euhmm…56 (o sea, 2 meses)
Pues mira, llegamos ya a los 2 meses, el primero con la dosis de 0.25 mg y el segundo con la de 0.50 mg. Y como la cosa va bien, el plan quedó en que repetía otro mes con la de 0.50mg, que aunque el standard dice que se sube sí o sí cada semana hasta llegar al máximo, pues lo razonable es que eso sea algo que se ajusta con el profesional de la salud que te lo está controlando, en lugar de seguir una instrucciones genéricas a pies juntillas.

Y en estos dos meses he perdido… 12,2 kilos! ole, ole y ole! Y además, como ya comenté en un post anterior, mi presión arterial ha vuelto a niveles normales.
Decir que sigo notando hambre, y creo que es bueno. O sea, pienso yo, que si me quitara el hambre DEL TODO, pues el día que alcance mi peso no voy a poder ni plantearme quedarme en una dosis baja, porque no voy a haber aprendido a gestionar el hambre… que muchas veces ni es auténtico hambre, es aburrimiento, ansiedad… La verdad es que esto ya lo probé hace un tiempo, que traté de hacer la dieta intermitente. Para el que no la conozca (me cuesta creer que a estas alturas haya alguien que no la conozca, pero bueno), consiste en que cada semana se «ayuna» 2 días y se come normal los otros 5. Y en los días de ayuno, pues aprendes a distinguir cuando de verdad tienes hambre y cuando no. Me parece una dieta estupenda, pero en aquella ocasión la acabé dejando por culpa del ambiente en el que estaba, que no ayudaba ni lo más mínimo. Y es que no es demasiado compatible con la vida social. Y después quise volver a intentarlo que no me sentía con fuerza para ello. Y aquí estamos.
Y tú, sabes distinguir cuando es hambre de verdad y cuando… «solo» ganas de comer?
Nos leemos!